Entrevista sobre casos de éxito - Velázquez y Villa | Abogados Economistas

Entrevista sobre casos de éxito

Entrevista sobre casos de éxito

En esta ocasión queremos compartir con vosotros una entrevista que María Teresa Menéndez Villa, socia – directora de nuestro despacho, ha hecho en Onda Cero, donde habla sobre varios casos de éxito nuestros, relacionados con incapacidades.

Esta es la transcripción de nuestra entrevista:

Azucena, entrevistadora: ¿Quiénes son vuestros clientes? ¿Personas mayores, de mediana edad?

María Teresa, directora de Velázquez y Villa: Nuestros clientes son personas con problemas, personas “dolientes” que nunca creyeron que podían llegar a encontrarse en esa situación y que les afecta tanto a nivel personal, como a su pareja, a nivel familiar y también social. Cuando estás limitado, cuando has perdido capacidades, todo es difícil, es complicado, y es en ese momento cuando más ayuda necesitas, ya que parece que no puedes salir de ese “agujero”.

AZ: ¿Qué es lo que valoráis cuando tenéis ante vosotros un posible cliente? ¿Qué es lo importante o sustancial cuando examináis las posibilidades de una persona?

MT: Lo que valoramos son las dolencias, las circunstancias y los problemas que tiene cada uno de nuestros clientes, y cómo le afecta en el desempeño de los requerimientos fundamentales de lo que es su trabajo. Son distintas las exigencias en el trabajo de un pintor, las de una encargada de una tienda de telefonía, o las de un comercial. No sólo importan las repercusiones de las dolencias o secuelas, sino también otras circunstancias.

AZ: ¿QUÉ CIRCUNSTANCIAS? ¿LAS ENFERMEDADES QUE PADECE, LAS DOLENCIAS, LAS SECUELAS?

MT: Por ejemplo, la profesión que el INSS reconoce que desempeña el trabajador.

AZ: ¿POR QUÉ? SI UNA PERSONA TIENE UNA ENFERMEDAD QUE LE LIMITA, LA ENFERMEDAD AFECTA POR IGUAL A TODAS LAS PERSONAS, ¿NO ES ASÍ? ¿HAY TRATOS DIFERENTES PARA PERSONAS QUE SUFREN LAS MISMAS ENFERMEDADES? ¿EL RESULTADO ES DISTINTO?

MT: De cada persona se valoran las limitaciones en sus capacidades en relación con las exigencias de su puesto de trabajo. Una enfermedad puede justificar una incapacidad para un puesto de trabajo, pero para otro no. Por ejemplo: La apnea del sueño puede justificar la incapacidad para un conductor, y no para una peluquera. No es lo mismo que el INSS piense que un trabajador es técnico de ventas o que sea un mecánico ajustador. Recientemente hemos tenido un caso en el que el INSS denegó la incapacidad a un trabajador por cuenta ajena que había sufrido un ingreso por urgencia y fue intervenido quirúrgicamente. Se ahogaba y tenía un problema cardíaco. Le operaron de urgencia y le colocaron tres by-pass. Su trabajo real le exigía estar en un ambiente de muy elevadas temperaturas, con manejo, reparación y sustitución de piezas de mucho peso, con esfuerzos físicos continuados, con mucha responsabilidad y disponibilidad las 24 horas. Su capacidad física tras la intervención quirúrgica quedó sustancialmente reducida, y veía que no podía cumplir en el trabajo. El INSS denegó pensión alguna y consideró que podía trabajar, por lo que demandamos ante los juzgados. Demostramos todos los trabajos que realmente efectuaba, las exigencias del trabajo, las limitaciones y cómo no podía cumplirlas. El INSS le denegó la pensión porque en las cotizaciones de la empresa figuraba como técnico de ventas, y para ellos, ese trabajo no tiene exigencias o requerimientos físicos, y podía desempeñarlo perfectamente. No les interesaba conocer el trabajo efectivamente realizado. Ahora tiene una pensión que es ligeramente superior al neto que cobraba cuando estaba trabajando. Este caso se puede consultar en nuestra web, en la sección de casos de éxito.

AZ:  Resulta un caso sorprendente porque realmente es algo que nos puede suceder a cualquier de nosotros, y es fundamental contar con un apoyo legar adecuado para poder reclamar lo que en realidad es tuyo según nuestro sistema legal.  Entonces, ¿las exigencias del puesto de trabajo son fundamentales en vuestra valoración para decidir si tiene posibilidades?

MT: Pues claro que sí. Son DECISIVAS. Por ejemplo, tú sabes que actualmente un problema muy grave es la APNEA DEL SUEÑO o SAHS (las interrupciones en la respiración durante el sueño), y mucha gente la padece. Incluso necesitan una máquina a la que se conectan mientras duermen. La apnea del sueño provoca microsueños que te pueden dar casi en cualquier momento. Como comprenderás, es muy distinto que tu profesión sea la de conductor de un camión o de un autobús, a que seas conserje o portero de un edificio de viviendas. Esa valoración de la incompatibilidad con el trabajo es la que determina el éxito. Valoramos el riesgo, tanto para sí como para terceros, que podía tener el conductor de un autobús que se dedicaba al trasporte escolar y a viajes nacionales si se mantenía en la conducción de esos vehículos. El INSS se lo denegó y tuvimos que acudir a los tribunales, con éxito. Pero éste es un problema que también afecta a los taxistas y, en definitiva, a los transportistas. Lo hemos solucionado en múltiples  ocasiones. Este caso de éxito también puede consultarse en nuestra web.

AZ: Pero, ¿cómo puede mantenerse en activo una persona que se duerme al volante?

MT: El INSS hace sus valoraciones, y hay que discutirlas y combatirlas. Eso es lo que hacemos para nuestros clientes. Tu derecho es el de reclamar, recurrir, y nosotros damos los argumentos, las bases, la justificación para intentar alcanzar el éxito. Somos proactivos, en este mundo nada es gratuito ni regalado. Por ejemplo, recuerdo a otro autónomo – conductor, que pasaba diariamente muchas horas al volante, con problemas cervicales. Tenía vértigos, incluso los médicos de la Seguridad Social le desaconsejaban las sobrecargas. El INSS le denegó la pensión le enviaron de nuevo a trabajar, pero él no podía, por lo que estaba sin ingresos. Tampoco podía pagar los recibos de autónomos, por lo que acudimos a los juzgados, pero no nos dieron la razón. Nosotros seguimos creyendo en nuestra valoración, por lo que recurrimos la sentencia. Finalmente, nos dieron la razón en la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia, el mes pasado, y ahora está cobrando su pensión. Este caso de éxito también puede consultarse en nuestra web.

AZ: Este caso es un ejemplo muy bueno del tipo de actuaciones en las que tenéis más experiencia y en las que la ayuda profesional resulta fundamental para lograr los mejores resultados. ¿Tan graves resultan los problemas de cervicales, lumbares o de columna? Sé que ahora los médicos realizan muchas intervenciones y que se ha avanzado mucho en los resultados de las operaciones quirúrgicas, que ya corrigen muchos problemas. Si te pueden operar y corregir un problema, ¿cómo puedes solicitar una pensión por incapacidad?

MT: Lo que importa es la repercusión en tu trabajo. Uno de nuestros clientes, oficial del sector de la construcción con una gran experiencia, tenía problemas de lumbares y hernias discales. Nos consultó acerca de la posibilidad de una incapacidad, pues ya llevaba casi un año de baja médica y pendiente de una intervención quirúrgica. Lo valoramos y lo propusimos. Se la denegaron. Recurrimos a los juzgados y tras el juicio le reconocieron la incapacidad, aun sin haberse operado, porque aún consiguiendo un resultado favorable de la operación, seguirá manteniendo limitaciones para todas las actividades que impliquen una sobrecarga física o mecánica de la columna vertebral, que es lo propio de un trabajador de la construcción. Este caso de éxito también puede consultarse en nuestra web.

AZ: Veo que tocáis muchas actividades, pero me planteo: ¿Qué problemas para conseguir una pensión de incapacidad puede tener un agente comercial, o un vendedor?

MT: Pues muchos, porque lo inusual es que se reconozca la pensión de incapacidad permanente y es que siempre hay que reclamar tus derechos, no te los dan. Por ejemplo, tuvimos el caso de una chica muy joven, de 35 años, que trabajaba como encargada de una tienda de telefonía. Hacía lo que le gustaba, trabajaba muy bien, pero comenzó con problemas psíquicos: trastornos de ansiedad e incluso con ataques. Finalmente, los médicos de la seguridad social le diagnosticaron un trastorno depresivo moderado. Ella veía que no podía continuar trabajando, por lo que solicitó el reconocimiento de la pensión, se lo denegaron y reclamamos ante los tribunales. Conseguimos una sentencia en la que le reconocieron una I.P. ABSOLUTA, para todo trabajo. Este caso de éxito también puede consultarse en nuestra web.

AZ: Pero, ¿cómo puede conseguirse una pensión con un trastorno de ansiedad?

MT: Lógicamente, hay grados de trastornos de ansiedad y las repercusiones son distintas. En tu trabajo tienes que efectuar tareas y ejecutarlas con un mínimo de profesionalidad, rendimiento y eficacia. Debes actuar de acuerdo con las exigencias de tu empresa, que depende de tu jefe o jefes, con un orden preestablecido e integrado con los trabajos que desempeñan tus compañeros. Con una dedicación, exigencia, diligencia y atención indispensables en cualquier oficio y en la última o más simple categoría profesional. De esta forma, si no tienes una capacidad real para trabajar que pueda ser valorada como efectiva por tu equipo, si tu capacidad es marginal porque no puedes desempeñar lo sustancial o el núcleo de cualquier profesión, si no obtienes resultados, o no puedes cumplir con un trabajo, las repercusiones psíquicas son muy importantes. Aunque muchas veces no se les presta la importancia real que tienen, y afectan indiscriminadamente.

AZ: Pero, María Teresa, los autónomos que no tienen que trabajar con compañeros, que trabajan solos, que no tienen exigencias, que no dependen de sus jefes, que no tienen que dar un resultado, que trabajan cuando quieren y pueden organizarse como les dé la gana… ¿Puedes valorar alguna posibilidad de éxito en estos casos?

MT: A tu alrededor tienes muchos autónomos y en nuestro despacho representan un colectivo muy importante. Te daré un par de ejemplos de autónomos que tenemos a nuestro lado: Una esteticista, a la que vas cada cuando lo necesitas, una vez al mes, cada quince días, o una vez a la semana. Tú le pides cita. Ella tiene un horario, y tú también. Si ella te dice que no puede atenderte porque tiene problemas con varices, que está dolorida, que no aguanta de pie, que tiene que estar con las piernas en alto, y te da cita para el próximo mes o para la otra semana, ¿qué haces? Si vas al establecimiento y está cerrado, vas a otro sitio. Ella pierde a sus clientes porque no puede atenderlos, pero el INSS le contesta que puede organizarse mejor que si trabajara por cuenta ajena, y le niega la pensión. Considera que puede citarse a cualquier hora a los clientes. Nos confía su situación, defendemos sus intereses y conseguimos que se reconozca que ya no puede trabajar como esteticista, con una pensión a su favor.

AZ: ¿CUALES SON LOS PROBLEMAS MAS NUMEROSOS? LOS FISICOS, LOS PSIQUICOS?

MT: Los problemas físicos tienen conexiones con los psíquicos. Ya en el año 2003 conseguimos una de las primeras sentencias por fibromialgia en Asturias, de María. Padecía dolores que la tumbaban y trabajaba como peón en un almacén de piensos. Por aquel entonces la fibromialgia era algo nuevo, a lo que no se le daba mucha repercusión, por lo que acreditamos la fibromialgia con los puntos dolorosos, incluso que estaba siendo tratada en la unidad del dolor con analgésicos muy potentes y también los efectos físicos secundarios: inestabilidad, vértigo. Esta situación también le provocaba en el plano psíquico  una gran ansiedad, por lo que tenía que ser tratada en salud mental. Está todo muy unido: los problemas físicos y la imposibilidad de recuperar tu salud y la presencia constante del dolor y las limitaciones terminan pasándote una factura psíquica. Los padecimientos y las repercusiones tienen que ser valorados en conjunto, pues de ellos se derivan las limitaciones y el derecho a percibir una prestación.

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