En Velázquez y Villa Abogados sabemos que la gonartrosis no es solo un diagnóstico médico, sino una realidad que puede impedir continuar con una vida laboral normal. Muchas personas llegan a nuestro despacho tras años de dolor y limitaciones, sin saber que pueden tener derecho a una incapacidad permanente por gonartrosis. La clave está en demostrar correctamente la gravedad del caso y cumplir los criterios que exige la Seguridad Social. En este artículo explicaremos cuándo es posible conseguirla y cómo afrontar el proceso con las máximas garantías. ¿Qué es la gonartrosis y cómo afecta a la capacidad laboral? La gonartrosis es una patología degenerativa de la rodilla que se puede definir como el desgaste progresivo del cartílago articular, provocando dolor, rigidez y una pérdida significativa de movilidad. Se trata de una enfermedad crónica que, con el paso del tiempo, tiende a empeorar y a limitar cada vez más la funcionalidad de la articulación. Desde un punto de vista jurídico, no basta con acreditar el diagnóstico de gonartrosis, sino que es fundamental demostrar cómo esta patología afecta de forma real y directa a la capacidad laboral del paciente. En nuestra experiencia, muchos trabajadores ven reducida su capacidad para permanecer de pie, caminar con normalidad o realizar esfuerzos físicos continuados, lo que resulta incompatible con numerosas profesiones. Sobre todo en trabajos de carácter físico, como hostelería, construcción o limpieza, la gonartrosis puede suponer una limitación determinante que, debidamente acreditada, podría ser la base para solicitar una incapacidad permanente. ¿Se puede obtener una incapacidad permanente por gonartrosis? Sí, es posible obtener por causa de gonartrosis una incapacidad permanente, pero no en todos los casos. La clave está en acreditar que las limitaciones funcionales derivadas de la enfermedad impiden desarrollar la profesión habitual con normalidad. El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) no concede la incapacidad por el simple diagnóstico, sino que valora el impacto real en la capacidad laboral. Por este motivo, es fundamental contar con informes médicos completos, pruebas diagnósticas y una correcta orientación jurídica del caso. En Velázquez y Villa Abogados analizamos cada situación de forma individualizada, ya que una misma patología puede tener consecuencias muy diferentes según el tipo de trabajo y el grado de afectación del paciente, para así solicitar la incapacidad permanente, pudiendo lograrla en vía judicial. Gonartrosis grado 4: cuándo da lugar a incapacidad permanente La gonartrosis de grado 4 para una incapacidad permanente representa el estadio más avanzado de esta patología, que destaca por la completa desaparición del cartílago y un contacto directo entre los huesos de la articulación. Esta situación genera dolor intenso, deformidad y una limitación funcional muy severa. En estos casos, lo más habitual es que el paciente haya sido sometido a tratamientos agresivos, incluyendo la implantación de una prótesis de rodilla. A nivel legal, este grado de afectación suele ser compatible con el reconocimiento de una incapacidad permanente, sobre todo cuando impide realizar tareas básicas de la profesión habitual. No obstante, incluso en grado 4, es fundamental acreditar de forma rigurosa cómo estas limitaciones afectan al desempeño laboral concreto, siendo este el punto clave para una resolución favorable. Tipos de incapacidad permanente por gonartrosis Cuando se reconoce la gonartrosis para una incapacidad permanente, es fundamental determinar el grado, ya que de ello dependen los derechos económicos del trabajador. Incapacidad permanente total Se concede cuando la gonartrosis impide realizar la profesión habitual, pero permite dedicarse a otra distinta. Es el supuesto más frecuente, como ocurre en profesiones físicas donde la limitación de la rodilla resulta incompatible con el trabajo. Incapacidad permanente absoluta Se reconoce cuando las limitaciones derivadas de la gonartrosis impiden cualquier tipo de actividad laboral, incluso aquellas de carácter sedentario. Gran invalidez Es el grado más elevado y solo se reconoce en supuestos excepcionales. Para su concesión no basta con padecer una gonartrosis muy avanzada o una incapacidad absoluta, sino que debe acreditarse que la persona necesita la asistencia de otra para realizar los actos más esenciales de la vida, como vestirse, desplazarse o comer. Caso real: Reconocimiento de incapacidad permanente total por gonartrosis En Velázquez y Villa Abogados hemos gestionado muchos casos de gonartrosis incapacidad permanente con resultado favorable. Un ejemplo claro es el de un cliente que trabajaba como cocinero y cuya patología le impedía continuar con su actividad habitual. El desgaste progresivo de su rodilla, unido al dolor constante, le llevó a someterse a una intervención quirúrgica con implantación de una prótesis total. A pesar de ello, las limitaciones funcionales persistían, afectando directamente a su capacidad para trabajar. Tras analizar su situación, preparamos el expediente médico y jurídico conforme a nuestro método de trabajo, acreditando de forma precisa la gravedad de la patología. El Instituto Nacional de la Seguridad Social reconoció finalmente una incapacidad permanente total, con derecho a una pensión del 55% de su base reguladora. Este tipo de resoluciones evidencian la importancia de una correcta estrategia legal desde el inicio. Cómo solicitar una incapacidad permanente por gonartrosis Solicitar una gonartrosis como incapacidad permanente requiere seguir un proceso administrativo en el que cada detalle es determinante. En primer lugar, es imprescindible contar con informes médicos actualizados que acrediten la gravedad de la patología y sus limitaciones funcionales. A continuación, se presenta la solicitud ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), que iniciará la evaluación a través del tribunal médico. Este valorará tanto el estado clínico como su impacto en la capacidad laboral. En muchos casos, la solicitud es denegada inicialmente, lo que obliga a presentar reclamaciones o incluso acudir a la vía judicial. Por ello, contar desde el inicio con asesoramiento especializado resulta clave para enfocar correctamente el caso y aumentar las posibilidades de éxito. Si padece de gonartrosis y no puede trabajar, en Velázquez y Villa Abogados analizamos su caso para ayudarle a conseguir la incapacidad permanente. Contacta con nosotros y estudiaremos su situación.